Perdonar de corazón
Señor, perdonar de corazón es muy difícil.
No puedo cambiar el pasado.
No puedo decir que aquello no fue para tanto.
No puedo minimizar el mal.
No puedo evitar el resentimiento cunado rumio y rumio.
No puedo aceptar la impunidad.
No puedo negar mi sufrimiento.
No puedo justificar demasiado simplistamente.
No puedo olvidar lo que resuena muchas veces en mi interior.
No puedo eliminar las consecuencias aquello.
No puedo recuperar necesariamente la relación .
No puedo volver a confiar de manera inmediata .
No puedo fingir unos sentimientos que todavía no existen.
Señor, perdonar de corazón es muy difícil.
Señor, que comprenda que los dañados dañan.
Señor, que comprenda lo suficiente sin justificar ni minimizar el daño.
Señor, que no me encasquille en el agravio.
Señor, que supere mi orgullo herido.
Señor, que evite las revanchas indirectas.
Señor, que no busque aliados para alimentar el resentimiento.
Señor, que me abra a la misericordia transformadora.
Señor, que pueda recordar sin desear el daño que castigue.
Señor, que no me quede en el desprecio permanente.
Señor, que no murmure sobre la persona que me dañó.
Señor, que llegue a mantener la distancia sin hostilidad.
Señor, que llegue a desear el bien al que me dañó.
Señor, que no me sienta superior al que me dañó.
Señor, que renuncie a una disculpa perfecta.
Señor, que cambie mi relación con ese pasado malvado.
Señor, que entienda de corazón que una persona es más que el daño que produjo.
Señor, que las heridas no gobiernen mi vida.
Señor, que su daño no determine mis acciones conscientes.
Señor, que supere la tentación de convertirme en un juez de los demás.
Señor, que recupere mi libertad.
Señor, que descubra qué puedo aprender del dolor recibido.
Señor, que el mal recibido no tenga la última palabra en mi vida.
Señor, necesito tiempo para integrar sanamente la herida.
Señor, necesito humildad de corazón.
Señor, necesito superar conscientemente el deseo de devolver el mal.
Señor, necesito recordar sin odio.
Señor, necesito aprender a perdonar.
Señor, ¿cómo puedo impedir que el mal recibido se reproduzca a través de mi?
Señor, que interrumpa la cadena de transmisión del mal
y que, si en mi corazón surgiera odio
yo sea capaz de poner amor
contigo,
por ti.
Amén.
Aleluya,
Aleluya.
Aleluya.