Concluyó con una merienda otro curso de nuestro Proyecto Esponja, centrado en escolares con escasos recursos y con dificultades de aprendizaje. Las clases son impartidas por alumnos de Bachillerato del Colegio Claret en las instalaciones del colegio. Uno de estos profesores solidarios comparte aquí sus impresiones:
«Después de muchas tardes intensas pero satisfactorias nos vamos con una sensación muy agradable. La experiencia aquí no ha tratado sólo de apoyo escolar sino de los vínculos que hemos establecido con los niños, por ello animamos a nuestros compañeros del próximo curso a empezar con muchas ganas, sabiendo que al final se recibe mucho más de lo que se da»
Os recordamos que a la entrada de la parroquia hay ubicados dos contenedores de Cáritas. El objetivo es reciclar de forma ética y solidaria las prendas, calzado y complementos que no os sirvan para que puedan reutilizarlos quienes lo necesiten.
Como todos los años publicamos en esta página la rendición de cuentas correspondiente al ejercicio 2017 y que también figura en los tablones de entrada al templo.
Aprovechamos para agradecer a todos sus aportaciones, indispensables para el sostenimiento de la parroquia, y les animamos a mantenerla en el presente ejercicio.
Se ha procedido a la renovación de las campanas. No son todas nuevas. Una de hierro se ha cambiado por otra de bronce. A las tres se les han renovado los yugos y se han electrificado.
Como todos los años publicamos en esta página la rendición de cuentas correspondiente al ejercicio 2016 y que también figura en los tablones de entrada al templo.
Aprovechamos para agradecer a todos sus aportaciones, indispensables para el sostenimiento de la parroquia, y les animamos a mantenerla en el presente ejercicio.
Comunidad Seglares Claretianos «Camino de Emaus» – Sevilla
La tercera de las peregrinaciones de este sábado 29 de octubre ha sido la de la Comunidad de Seglares Claretianos «Camino de Emaús», de la Parroquia Claret de Sevilla, han llegado andando desde Los Molares, ellos junto a la peregrinación de la Parroquia de Ntra. Sra. del Buen Aire de Marismillas han asistido a la Misa conjunta oficiada a las 13 horas.
Ya, avanzado el mes de Octubre, mes misionero por excelencia, desde esta carta a la Parroquia, doy la bienvenida al P. Carlos Díaz Muñiz, CMF, que seguro es bien conocido para muchos de vosotros. Él fue director del Colegio Claret en la década de los ochenta, y ahora viene cono Colaborador de la Parroquia. Padre Carlos, nos alegramos de tu presencia entre nosotros, que auguramos será bien fructífera, como fue tu labor como Director del Colegio Claret.
Mes misionero, como os decía antes, pues en él nos encontramos con la fiesta de San Antonio María Claret, nuestro Fundador y Padre, del que hemos recibido su espíritu misionero, con el que procuramos vivir y compartir la fe con todos vosotros. Su vida y su enseñanza son para nosotros de una actualidad apremiante. Nos invita a testimoniar a Jesucristo, el Hijo del Padre, el lleno del Espíritu Santo. No hay otra posibilidad para los hombres y mujeres de todos los tiempos, que quieran conocer a Dios, que abrir sus ojos y mirarlo en Él. DIOS SE HA HECHO HOMBRE, Y NACIENDO DE LA VIRGEN MARÍA, NOS HA MOSTRADO EL ROSTRO DEL DIOS ÚNICO Y ETERNO.
Seguro que encuentras cada día, a causa de la enfermedad, del paro, de la soledad, del abandono, y de tantos otros dolores y males de nuestro mundo, hombres y mujeres, jóvenes y adolescentes, que está muy tocados por esos males y que se encuentran sin sentido abocados a un sufrimiento grande. Tú, como yo, hemos de acercarnos a ellos, acogerlos, comprenderlos, recibir su experiencia, hasta dolernos con ellos mismos, y, desde ese amor concreto, anunciarles la cercanía de Aquel que se entregó por nosotros y nos da la posibilidad de encontrar en Él la fuerza y la gracia de la curación de nuestros dolores, o bien la fuerza y la alegría necesaria para seguir llevando con Él la cruz de cada día. Todo dependerá de nuestra fe, de abrir o no el corazón a Quien lo ha dado todo por nosotros que hasta llegó a morir, como un malhechor, colgado de una cruz.